Una plaga de mosca blanca obliga a tratar más de 12.000 naranjos en toda la ciudad

El mal de este año: las naranjas revientan
25 octubre, 2017
EL PICUDO NEGRO ESTÁ MATANDO LAS PITERAS VALENCIANAS
30 octubre, 2017

Una plaga de mosca blanca obliga a tratar más de 12.000 naranjos en toda la ciudad

El Ayuntamiento recurre a una fumigación con un tipo de aceite para reducir el daño que sufren estos árboles y evitar que se extienda.

El Ayuntamiento acomete un tratamiento contra la mosca blanca en todos los naranjos de la ciudad. La plaga ha sido detectada en varias zonas y se quiere contrarrestar para evitar un perjuicio mayor en la especie arbórea más numerosa de Valencia, al alcanzar los 12.264 ejemplares en la última estadística publicada. Superan con mucho a los plátanos de sombra, que alcanzan las 9.865 unidades.

Fuentes de la delegación de Parques y Jardines, gestionada por la concejal Pilar Soriano, indicaron ayer que el tratamiento se inició hace un mes al detectar los problemas. Los árboles están siendo tratados con aceite parafínico y si la afección es más grave, entonces se añade una piretrina. La mosca blanca es uno de los insectos que más daña los cítricos y ahora se está cebando con los frutos de pequeño calibre que han empezado a crecer en los naranjos amargos de Valencia. Estos insectos tienen un tamaño de unos tres milímetros y al igual que pulgones y cochinillas, clavan un pico en las hojas y chupan la savia.

Su efecto es devastador. Los primeros síntomas consisten en el amarilleamiento de las hojas, se decoloran y poco después se secan y caen. También se recubren con una sustancia pegajosa y brillante, un tipo de melaza que excretan estos insectos. Además sobre este líquido viscoso se asienta un hongo.

El daño lo producen tanto las larvas como los adultos chupando savia. Esto origina una pérdida de vigor de la planta, puesto que está sufriendo daños en sus hojas. En cuanto al hongo, la melaza que segrega la mosca blanca ofrece un aspecto de abandono a los naranjos, cuyas hojas quedan ennegrecidas.

Uno de los lugares donde se ha detectado este problema es la calle Campoamor, entre la avenida Cardenal Benlloch y la calle Yecla. La presidenta de la asociación de vecinos Polo y Peyrolón, Adelaida Milla, destacó ayer el perjuicio que ocasionan, incluso para los viandantes que pasan por la zona.

«Ensucia mucho ese tipo de hongo y sustancia que recubre las hojas, que ensucian el suelo y además pueden provocar un resbalón». Estos naranjos fueron tratados el pasado 22 de septiembre, señalaron desde Parques y Jardines, aunque se decidirá una nueva fumigación en caso de que sea necesaria.

Los naranjos amargos son la especie más abundante, lo que genera también un problema a la hora de la recogida de los frutos. Debido a la enorme cantidad de árboles, las contratas no pueden hacer frente a este trabajo por completo, lo que deja miles de naranjas en el suelo, que acaban aplastadas y ensucian las aceras. En las nuevas plantaciones no se priorizará este tipo de cítricos.

Fuente: Las Provincias